Acerca de mi:

“Queda prohibido no sonreír a los problemas, no luchar por lo que quieres, abandonarlo todo por miedo, no convertir en realidad tus sueños.”

Pablo Neruda

Este blog, nace en una crisis, la generada por la pandemia de COVID-19. Ha habido otros, siempre instrumentales, respuestas a situaciones dadas, como por ejemplo lugares de apoyo a mi alumnado, o campañas de fomento de distintas causas como la reconstrucción de Haití tras el terremoto de 2010.
Ahora ya jubilado, quien esto suscribe se declara por vocación, un experto de la nada, interesado en todo, un perplejo de “profesión”, que solo reconoce su creciente ignorancia. Ni pretendo, ni puedo, ni sé, sentar cátedra. Tampoco aconsejar, pues ni tengo ni vendo consejos, si acaso reflexiones más grises que negras o blancas.
Mi único interés es echarle pensamiento a la vida, sin obviar el sentimiento, pero convencido de que es el sentido común, la experiencia compartida, el único punto de salida, para transitar por la línea del conocimiento, dejando de ser prisionero, -al menos a ratos-, y romper algunas cadenas tratando de reconocerse en los intereses propios y ajenos compartidos. Pretendo, quiero, deseo, evitar ese panorama que Saramago pinta en Ensayo sobre la ceguera, aunque no pretendo ser la mujer del médico, no tengo ni la competencia ni su coraje moral. 
Posiblemente, a alguien o a todos, le extrañe la cabecera, e incluso pudiera ser que alguna persona quiera ver un apunte de humor negro, o peor, de cierta imputación de naturaleza y pasaporte al COVID-19. Se equivocan. 
La explicación es simple, si te caes te levantas, si estás cansado descansas, y sigues andando, si no encuentras un sitio preguntas, si te engañan estudias, si el ruido te machaca buscas el silencio, si la luz te perturba buscas la sombra. Desde mis primeros pasos, mamé que las dificultades son el camino, y que este podrá ser difícil, o no. Pero siempre habrá que transitarlo para llegar, pero eso lo escribe Antonio Machado mejor que yo, y con más gracia. Caminante, son tus huellas, el camino y nada más; Caminante, no hay camino, se hace camino al andar. Al andar se hace el camino, y al volver la vista atrás se ve la senda que nunca se ha de volver a pisar. Caminante no hay camino sino estelas en la mar. 
Weiji, quiere dejar estelas en la mar, no navegamos solos y las artes marineras son unas, pasado y otras presentes que se construyen desde ese pasado. Naveguemos no guiados por la urgencia, sino por la importancia del destino que busquemos con conocimiento de las sendas que nunca debemos volver a transitar y puestas las luces largas del futuro.